24.01.11
La inercia
Los seres humanos tendemos a la inercia, y salvo que esa inercia se vea alterada por algo, lo normal es que continuemos moviéndonos bajo esa línea que nos marcan las circunstancias externas.
Pero un día esa inercia se ve alterada, algo nos hace salir de ella, aunque sea levemente, aunque sólo sea un instante y nos percatamos de algo, y es que esa inercia que aparentemente nos daba confianza, que nos estaba guiando, es la que nos esclaviza y nos anula, es la raíz de nuestra infelicidad porque no nos permite ser lo que sentimos, ser los seres libres que somos.
Cuando uno se mantiene mucho tiempo dentro de esa inercia y no ha salido nunca de ella, puede llegar a pensar que todas las posibilidades que existen se reducen a una, lo conocido, lo que nos ha mostrado la inercia de las cosas en la que hemos estado inmersos hasta ese momento, y no sólo eso, se puede llegar a creer que se desarrollan pensamientos propios, cuando lo único que se ha hecho ha sido asumir como propios los pensamientos dictados por esa inercia de situaciones.
¿Por qué querría alguien salir de esa inercia? La inercia es cómoda, pero manteniéndose en el camino de la inercia uno avanza en una espiral descendente, de negarse a sí mismo, de perder esa energía que nos hace únicos en mantenernos anulados y negados, y eso sólo tiene un destino, la ya citada infelicidad.
¿Cómo salir de esa inercia? El sistema es fácil de entender, aunque no tan fácil de poner en práctica si no existe el convencimiento necesario. Todo lo que tenemos que hacer es mantenernos sensibles, permeables al mundo que nos rodea, abiertos a las posibilidades, así conseguiremos salir de esa inercia que es como una corriente de energía que nos empuja en una dirección.
Y… ¿eso duele? Sí, eso duele, mantenerse sensible en un mundo que “todavía” no funciona es doloroso, pero necesario, la insensibilidad es un modo egoísta de vivir y teniendo en cuenta que todo está conectado, actuar de un modo insensible significa no ser parte del mundo y eso nos aleja del ser humano que somos.
Os ánimo a todos a que salgamos juntos de esa inercia que ya hace mucho tiempo que nos tiene atrapados, que nos vapulea a su antojo, para ser nosotros mismos, como estrellas en un cielo raso que nos necesita para cobrar sentido y dar paso a un cálido y reconfortante amanecer.