23.12.09
Querida S.
Querida S., con todo el cariño que me inspiras, he de decirte que siento no ser lo que tú esperabas, creo que tal vez te decepcioné.
Verás, yo soy como soy, puede que lo que te haya mostrado y tú hayas visto sea alguien imperfecto, con errores, aciertos, miedos, pasiones… pues bien, es que soy así.
Ya sé que muchas personas prefieren enamorarte con una buena imagen, y que posiblemente en un principio oculten esas cosas y potencien otras a base de esfuerzo por impresionarte, pero yo carezco de dotes para la interpretación y una de las cosas que poseo y más valoro es mi capacidad para ser sincero conmigo mismo y, como entenderás, considero que lo mejor es que lo fuera también contigo.
Siento si no logré enamorarte con lo que soy, pero has de entender que mi intención no es cazarte, mi intención es llamar tu atención y que mires lo que soy, y si no te gusta me basta con un “no, gracias”, pero supongo que marcharte sin decir nada es más fácil.
Soy consciente de que estar solo no es mala opción, de hecho puede ser una buena o muy buena elección siempre y cuando estar acompañado no suponga estarlo con quien he decidido, y no, no es tan duro, solo si lo piensas demasiado, si crees a pies juntillas ese esquema de pensamiento que la sociedad nos mete con embudo, que parece incitarnos a vivir en pareja, o inevitablemente la infelicidad nos atrapará.
No me gusta actuar como un sujeto pasivo, como una víctima de las circunstancias que me rodean, me gustar saber que tengo las riendas de mi vida, o al menos algunas, y decido estar solo siempre que lo que la vida me ofrezca no sea lo que quiero, o lo que yo siento que necesito en ese momento, aunque siempre que se presenta la oportunidad de algo interesante allí estoy yo, para llevarme otro golpe si hace falta.
Te cuento todo esto porque me gustaría que entendieras, querida S., que lo que me duele no es que no te enamoraras de mí, sino que no te dieras tiempo para conocerme, porque al menos por mi parte yo vi cosas que realmente me gustaron en ti, otras que no tanto…, pero ¡así somos las personas!, ¿qué mérito tiene amar a alguien perfecto?, la grandeza del corazón está en amar lo que la mente no alcanza a entender.
Querida S. con todo el cariño de mi corazón te deseo lo mejor en tu vida, sé feliz. Un abrazo.