12.31.07
Los 10 descubrimientos de 2007
Ahí van, como el que escribe en una servilleta, sin pensar demasiado, para que sean más auténticos mis Descubrimientos de 2007, dedicados a Bruma en especial y a cualquiera que quiera leerlos y los aproveche de algún modo.
En este 2007 he descubierto que:
1) Los buscadores a ojos de los demás pueden parecer balas perdidas, porque caminan de aquí para allá, pasan por momentos altos y momentos bajos. En cambio los que no se mueven y sólo se preocupan de su imagen mostrarán una imagen lustrosa, pulida y siempre la misma, en la se han ido atrapando.
2) Lo peor que puede hacer una persona es no quererse y sucede a menudo. Ese debería ser el principio de todo, sin eso no hay camino.
3) Hay personas que te pueden enseñar si estas abierto, que todo en la vida es estar abierto, no actuar de un modo rígido.
4) Soy capaz en este momento de mi vida de definir con mayor facilidad lo que NO es amor que lo que es, y hay muchas ideas estandarizadas a cerca de como es el amor que no comparto.
5) Quien tiene una capacidad es porque debería utilizarla, que lo que no se utiliza se pierde y debería emplearse de un modo que favoreciera a todos.
6) Cambiar los “tengo que hacer”, “hay que hacer” por un análisis un poco más profundo es algo muy positivo, si no nos forzamos sin ningún sentido a hacer cosas que no siempre son necesarias.
7) Mirar a alguien es fácil, caer en la tentación de simplificar también.
8) No existen problemas, existen pruebas, aunque a veces nos cueste admitirlo.
9) Lo peor de desencantarse con algunas cosas de la vida es saber que la vida tiene un inmenso y desconcertante encanto. Algo tan maravillosamente tejido no resulta lógico que sea producto del azar.
10) Ser brutalmente sincero con uno mismo duele al principio, luego te acostumbras, y con el tiempo es muy liberador porque dejas a un lado el miedo a encontrar algún tipo de cosas, te aceptas, te quieres salga lo que salga de ese agujero que te has abierto (figuradamente) en el pecho, y es el único modo que conozco de llegar a ser realmente libre.