06.24.08
Posted in Poemas at 2:20 pm by Victor_X_X
¡Qué caras son estas letras!
surgen de nuestra despedida,
luché con todas mis fuerzas,
pero he vuelto con la batalla perdida,
ya no me pregunto que hice mal,
sencillamente, hice lo que sentía,
te quise, te acaricié,
y aún tu tacto perdura en las heridas,
creo que me quisiste…
pero se te olvidó
y se me hizo de noche
mientras dormía
me quedo con tu oculta melodía interior
fuiste mi sol, mi poesía,
aprenderé, seguro que aprenderé,
gracias por cada instante,
por cada cosa que me diste,
por cada día
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06.22.08
Posted in Frases y pensamientos cortos at 2:55 pm by Victor_X_X
Los sordos siempre creen que los que bailan están locos
Anónimo
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06.20.08
Posted in Frases y pensamientos cortos at 2:29 pm by Victor_X_X
Toma a alguien que no lleva sus cuentas, que no quiere ser rico, ni tiene miedo a perder, que no tiene interés alguno en su personalidad: es libre.
Yalal ad-Din Muhammad Rumi
Fuente: Poemas Rumi
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06.06.08
Posted in Mundo Interior at 12:27 am by Victor_X_X
Siempre he pensado o creído cosas que más tarde se derrumbaron, verdades que me parecieron definitivas, pero que con el tiempo me he dado cuenta de que lo único que realmente me hizo creer que eran definitivas, era mi propia inseguridad.
Esa inseguridad fue la que me llevó a querer estar seguro de cómo funcionaba todo, a poder decir “esto es cierto y esto otro no”, lo que me permitiría sentirme tranquilo al ver que sabía donde estaba la línea que separaba lo cierto de lo que no lo era. Lo que llamé “cierto” es lo que defendería como “mis ideas”, aquello que entendía que me definía, lo que llamé “falso” es lo que provocaba un conflicto en mí, porque iba en contra de mis ideas y por tanto entendía que iba en contra mía.
Asumiendo con convicción lo que era cierto y falso, y casi sin darme cuenta, adormecí mi mente, porque cuando a la mente le dices que algo “es cierto”, así, sin más, sin ningún tipo de matiz, sin posibilidad de constante revisión, le estás diciendo que no se esfuerce, que ese terreno está ganado, la lucha por alcanzar la verdad acaba ahí y entonces la mente para, se vuelve rígida e incapaz de entender que la realidad que vemos es sólo parte de la realidad que es.
Sinceramente, creo que no se puede alcanzar ninguna verdad desde un razonamiento que no parta limpio. Un razonamiento que inicie su búsqueda desde lo asimilado como cierto, dejando como punto de partida verdades inalterables, indiscutibles, valorando la validez de la nueva información adquirida en función de si encaja o no en nuestro sistemas de ideas anteriores, o si simplemente nos gusta lo que vemos o nos desagrada, siempre será un razonamiento incompleto e inexacto.
Sólo desde la observación sin pretensiones, sin miedos, sin esperanzas o deseos, se puede empezar a entender la realidad tal como es, creo que sólo así podemos captar ciertos destellos de lo que es una realidad mucho más grande y sencilla en esencia de lo que acostumbramos a ver.
La realidad escapa a nuestros ojos porque no dejamos que vean todo aquello que entendemos como una contradicción a lo que anteriormente habíamos llamado realidad, que habíamos ido construyendo, como un muro muy pesado que debía protegernos, que debía darnos las claves para saber enfrentar las situaciones de la vida, pero a menudo demostró ser inútil porque las ideas fueron creadas basándonos en el pasado y el pasado ya no existe, existe el presente al que no miramos a los ojos, debían prepararnos para el futuro, pero el futuro que esperábamos nunca resultó ser el presente que vivimos.
La realidad está cerca de nosotros cuando miramos a través de los ojos inocentes del niño que fuimos, del niño que somos, que pregunta todo, incluso lo que cree saber, al que todo le sorprende, que trae su mente vacía de ideas de si mismo y de lo que le rodea, que realmente vive atento al presente, que no teme sentir, para el que nada es imposible. La realidad está cerca de nosotros cuando más que buscadores (porque un buscador siempre está predispuesto a encontrar algo) somos observadores incansables, eternos aprendices de la vida, dispuestos a admitir cualquier verdad si la percibimos como cierta, y a desmentirla si al segundo la percibimos así, la verdad aún queda lejos, pero su camino resulta fascinante.
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