He conocido a alguien

By | marzo 8, 2009

Cuando todos encuentran que es un placer conocerte, el mundo parece mejor, sonríes más y los desafíos que enfrentas parecen más fáciles de tratar.

Cuando era una joven que empezaba en mi carrera conocí a Malena, experta en materiales de uñas y una amplia conocedora de la belleza personal, la persona que me dijo que debía liberar de mi cara todas las tensiones y preocupaciones que tenía derivadas de los problemas en el trabajo. Señaló que ésto perturba el equipo que funciona para mí y que mejor debería tratar de llevar una sonrisa en la cara en todo momento.

Hay pasos sencillos para que esto suceda más a menudo de lo que lo hace normalmente. Por ejemplo el dicho “si sonríes el mundo sonríe contigo” es a menudo verdad y sí, ayuda.

Hizo referencia a alguien que le había dado este consejo unos años antes y que se encontraba ahora en la Junta de la Empresa. Nunca llegué a la Junta pero su consejo era sólido, y con una sonrisa acogedora cuando interiormente estás tensa puede ayudar a los que te rodean a que se sientan mejor.

Otro consejo es saber que cuando alguien que no te gusta se acerca sientes que algo sucede dentro de ti. A menudo, cuando crees que alguien no te gusta las ondas transmitirán todo tipo de señales con esa opinión. Las señales enviadas son propensas a hacer que la otra persona se sienta incómoda creando un círculo vicioso en ese momento, que perdura hasta que conocer a la persona y rectificar la opinión.

Hay algunas cosas que se pueden hacer entonces.

Una es cambiar el punto de vista y contemplar la posibilidad de que la otra persona te gusta. Puedes emitir la misma serie de señales en éste caso positivas y ver el resultado beneficioso.

Siempre se puede ir directo y preguntar si le sucede lo mismo, si hay algo que crea una barrera entre ambas. Es una forma de acercar posiciones, te dicen por qué y al escuchar aprendes cuales son los síntomas que hace que ésto suceda.

Pregunta cómo puedes seguir siendo coherente con lo que eres y los valores que mantienes para hacer frente a los problemas que se plantean. Lo que en realidad vas a encontrar cuando haces la pregunta es que más de la mitad de las veces encuentras que la gente piensa igual.

El problema era, de hecho, sólo la idea que tenías y no la realidad.

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